Pedro Henríquez Ureña (1884-1944), nació en la república Dominicana, descendiente de judíos sefaradíes por la rama paterna y de indígenas dominicanos por la materna. Vivió en Estados Unidos y en México, donde se casó con, Isabel, hija del conocido dirigente sindical Vicente Lombardo Toledano. Se radicó en la Argentina en 1925. Enseñó en el Instituto Nacional del Profesorado y en el Colegio Nacional de la Universidad de La Plata, fue investigador del Instituto de Filología de la Universidad de Buenos Aires e integró el Consejo de Redacción de la revista Sur. Durante veinte años, fue parte del más destacado grupo de intelectuales y escritores de Buenos Aires;  tuvo estrecha relación con Alejandro Korn, Francisco Romero, Victoria Ocampo, Jorge Luis Borges, Eduardo Mallea, Amado Alonso, Raimundo y María Rosa Lida, así como Alfonso Reyes, por entonces embajador de México en la Argentina.

José Luis Romero (1909-1976) fue un notable historiador y hombre público argentino. Durante diez años acompañó a “don Pedro” en sus bi semanales viajes en tren a La Plata y, según lo recuerda, exprimió todo lo que pudo de la sabiduría y los consejos de quien consideró su maestro, a la par de su hermano Francisco.

En este texto, escrito después de la muerte de don Pedro, subraya su enorme influencia en la cultura hispanoamericana, no suficientemente reconocida.  Otros textos suyos sobre Henríquez Ureña pueden verse en www.jlromero.com.ar, dedicado a reunir su obra completa.

Por  Luis Alberto Romero