OFRENDA DE LUZ
Buenos Aires, 2019
Editorial Dunken
Viñetas de Eugenia Limeses
Poesía

LA PREGUNTA
¿Tú sabes de qué va la vida? me preguntó mi padre
cuando aún soñaba en el jardín de la infancia.
Ya no recuerdo su voz ni su mirada.
No recuerdo mi aliento, mi mano tomada de la suya.
Sé que más tarde me habló de su aldea, del sur,
de una beatitud atea, de mi madre.
(Un día me reveló las nubes y un reloj de sol.
Lo recuerdo, por lo visto todavía es posible).
También en mi juventud me supo hablar
de abominaciones, de campanas, de codicias.
Luego descubrí vestigios, arenas, el fulgor
en la confusa plenitud del mar y de la muerte.
Y el silencio, el amor, el aire libre.
¿Cómo contestar esa pregunta ahora
que tengo casi su edad y su sonrisa
cuando partió en ese batir de alas, en sombras?

MAR DE CRETA
Intentaré soñarte una vez más.
Inmóvil, con los ojos cerrados, distante.
Te soñaré con alegría.
Un día abriré los ojos sobre el mar.
Amiga, estarás en una playa
donde la fertilidad y tu boca
descansarán en el crepúsculo
junto a la arena y las barcazas.
Ahora, tu sexo matinal dilata las tinieblas
del mundo, el cauce de la vigilia lejana
en apretada soledad, sin máscara.
Así reposaré sobre tu aroma, sin buscarte.
(Estás dentro de mí como un temblor secreto
socavando la ausencia, venerada).
En mi lengua el jubiloso olor de tus cabellos,
la entrecortada espuma desvelando los labios.
En las inmediaciones de tus senos
buscándote sin hallarte, sin saber…
Desemboca mi alma –taciturna, constelada–
en el aliento del naufragio. Junto a un piano,
en el diluvio de esta cosa doliente y transitiva.

ROMA
a Raffaele Romano
Camino sobre los sueños y los mitos.
Veo la presencia de Adriano,
la voz de Caravaggio,
el latido de Fellini.
Camino desde el ensueño,
desde el otoño que murmura
las palabras de Ovidio,
el nombre de los dioses paganos.
La soledad es inmensa.
Infinita la sombra que protege
la dicha de una princesa oculta.

por Carlos Penelas 

Roma, 28 de octubre de 2018