El Radicalismo en el Siglo XXI

 

Reflexiones para el Club del Progreso. Mayo de 2018.

 

Considerar las posibilidades de la UCR en el siglo XXI significa, no solo explicarse estos 18 años, sino advertir las principales características y dificultades de los próximos 10.

Hay un plano nacional de actuación, pero, es más relevante el internacional, porque marca, estimula y limita a la Argentina y sus posibilidades.

El Radicalismo tiene una vigorosa tradición humanista y de fidelidad constitucional que la ha mantenido en una de las veredas ideológicas de la difícil y contradictoria Argentina demorada.

Partamos de la idea de una inmensa culpa concurrente de todos los actores de la política en identificar programas de síntesis nacional al amparo de la ideología democrática; concretar el desarrollo económico e instituciones republicanas fuertes para evitar la grieta histórica desde el 43 y los bandazos refundadores no compartidos.

Sin embargo, la gran idea de Hipólito Yrigoyen en 1916 de asumir los capítulos programáticos de la Constitución Nacional como el programa unívoco del Partido le permitió atravesar 100 años.

Lo que significa construir la Democracia con la base de una ALIANZA DE CLASES RENOVADA EN EL TIEMPO.

En ese sentido el radicalismo ha aportado en sus distintas ramas, la búsqueda de una síntesis política entre lo económico y lo popular, intentando, por ejemplo, con Arturo Frondizi el desarrollo como concepto superador del crecimiento , el Estado como orientador de las prioridades y el primer intento de reincorporar al peronismo sobre bases republicanas e institucionalistas, que aún hoy, ellos mismos reconocen adeudar con la tradición K.

Después, son muy remarcables las iniciativas radicales concretadas y no instrumentadas de la Hora del Pueblo (1970) y la Multipartidario Nacional (1981) por Ricardo Balbín.

En ese camino de síntesis entre veredas irreconciliables nació la idea del Tercer Movimiento Histórico durante el gobierno de R Alfonsín (1985) concomitante con el Plan Austral y que desfalleció, precisamente, por dificultades económicas.

No paró allí este proceso de síntesis que se soslaya. La propia Alianza, que encomendaron a Fernando de la Rúa, avanzó programáticamente en un acuerdo con peronistas disidentes e inconstantes.

No hay que olvidar la propuesta a un economista del justicialismo como Roberto Lavagna para encabezar fórmula, ni todos los otros acercamientos con fuerzas disímiles para encontrar síntesis desde 1946.

Por esa misma antología convocadora, tras 12 años atropellados por un mix de deriva autoritaria y delictiva, nace Cambiemos, cuando lo el radicalismo había perdido prevalencia en los sectores medios de los distritos básicos del país: BsAs, Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba, Mendoza y Tucumán.

Cómo fiel monitor, la Capital expresaba claramente donde se refugiaba el tradicional voto radical en el 2007 sobre la vereda del antipopulismo expreso votado desde el balotage de 1973.

El hecho de que el país no consolidara una sociedad de grupos medios que alcanzase el 70% de la población (1974), hizo de la UCR una excepcionalidad en el Poder.

Si a este dato sociológico se le suma la necesidad de consolidar un polo diferenciado del justicialismo modélico, sin dificultad tuvimos Cambiemos.

Aún, cuando la dirigencia de muchos distritos consideraban y consideran aún que trozos del justicialismo, que no pertenecen a la “grieta”, deberían ser convocados, como en algunas provincias lo fueron con éxito electoral.

Cambiemos, ni programático ni alianza, tiene por único futuro la consecución de prioridades palmarias consensuadas.

La ciudadanía reagrupada en esa vereda no admite un radicalismo replegado en sí mismo sino vivificando la coincidencia por fin, programática.

Por primera vez en la historia del radicalismo el ámbito capitalinobonaerense no es la locomotora, ni es aquel triángulo de orientación que agregaba a Entre Ríos. Sino que la expansión del dominio administrativo radical proviene de otras provincias hacia la nación.

 

La Tensión Mundial

 

El Mundo a vuelto a su naturaleza semi caótica, semi anárquica, buscando equilibrios y supremacías entre Estados rivales y cooperantes al mismo tiempo. Cómo si estuviera vigente la Paz de Westfalia y no la del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Por lo que queremos llamar la atención sobre la denominada Disrupción Traumática de origen tecnológico y las de orden político porque alcanzan a la Argentina y sus partidos, necesariamente, como sucede en la mayoría de los Estados. 

Ponemos la lupa desde una mirada radical en aspectos benéficos y brutales de la DISRUPCIÓN tecnológica:

1)- la globalización económica vinculada a la productividad y los costos, que estipula los rubros fabriles redituables y competitivos;

2)- la inestabilidad del trabajo humano inminentemente atacada por la robótica fabril y de servicios, que da lugar a nuevas modalidades contractuales insoslayables;

3)- la desocupación masiva que implicará la robótica, sumada a razones de ineptitud técnica y la marginación voluntaria, involuntaria e inducida;

4)- el combate a la pobreza actual y a la que  podría resultar; no lo

5)- la innovación permanente como fuente de confusión popular y avances científicos;

6)- la difícil recapacitación y reconversión periódica de adultos;

7)- la crisis del modelo educativo en todas sus etapas y el desencuentro entre lo que requiere el mercado, la sociedad, la producción y las preferencias vocacionales de la gente. Crisis q está en el corazón de la pobreza estructural del subcontinente;

8)- la inteligencia artificial cooperando y acechando;

9)- los acentos benéficos de la biotecnología de acceso generalizado;

10)- la fórmula internacional aplicada y la adaptación al Cono Sur: investigación+desarrollo+innovación.

 

En el campo político sigue vigente la supremacía del concepto del Estado Nación Actor y la herramienta reiterada de la guerra en su versión de “baja intensidad” y “conflicto interno”. La DISRUPCIÓN en el ámbito internacional lleva inquietud a las democracias nacionales y honda preocupación a las autocracias.

A)- La religiosidad extrema no pertenece al concepto de la libertad de cultos, sino al de los efectos muy adversos a los presupuestos políticos de la Democracia Occidental, que ya tuvo que luchar para imponer la República Laica y la Sociedad Abierta.

B)- El terrorismo transnacional está vinculado al extravío religioso hecho ideología excluyente y a las bases mismas de la convivencia posible e imposible en sociedad.

C)- De esta violencia rupturista con la racionalidad ha resurgido un fenómeno que ha sido repetitivo en la Historia: las invasiones guerreras y pacíficas de pueblos antitéticos, famélicos, analfabetos de la tecnología y de las reglas de las sociedades plurales. Es natural q despierten el rechazo en las sociedades invadidas que con racionalidad y esfuerzo han construido un país próspero. Ese fenómeno es fuertemente desestabilizador.

D)- El narcotráfico se introduce en la política aportando decadencia.

E)- La información desinformativa que también pretende constituirse en parte de nuestro ser vital y profundo.

La sociedad tecnodirigida y sometida tácitamente.

Desde este marco internacional la agenda se transforma en nacional y está se agrava por la vulnerabilidad argentina.

La Disrupción Tecnológica Innovativa requerirá cada vez menos ideología convencional y más soluciones científicas aplicadas. Porque la tecnología instrumentada en la inteligencia artificial y la tecnología digital y la robótica condicionan todas las ideas y las ideologías en sociedades abiertas y en el destino autónomo de las personas y su futuro inmediato.

 

Quien aporta el tecnohumanismo?

La primera respuesta de las sociedades y del mercado al costo de los productos, robótica mediante, es omitir el contrato de trabajo tradicional y estimular el crecimiento del trabajo no registrado. Después, se ha ido ordenando la idea del cuentapropismo, la locación de obra y de servicios como fórmula  de vinculación por fuera del contrato de trabajo y de convenios, generalizándose de hecho.

La robótica creciente nos introduce en un proceso previsible de sustitución de trabajadores y aparente y real desocupación que deberá resolverse con nuevas fórmulas de vínculos que los gobiernos, los menguantes sindicatos y las empresas afiatarán legalmente poniendo énfasis en garantizar al cuentapropismo (exobrero) sus aportes a la seguridad social y a la salud, incluso, la percepción de dinero mínimo, sustentable y abonable como si fuese un salario básico universal de difícil y desesperada institucionalización en Europa y que entre nosotros tiene variantes asistencialistas en curso, para evitar el caos.

La oposición a reconocer lo que sucede no evitará lo que ya sucede y se incrementará.

La Argentina Insoslayable

La deserción escolar primaria alta, la del secundario en segundo año, la preferencia universitaria no tecnológica, el millón de jóvenes que no estudian ni trabajan, el segmento de los que no comprenden lo que leen y observan ( los “homo videns” de G Sartori) constituye un alto porcentaje de la población que tiene que ser convocada tal como es, por ser un capital humano insoslayable a un tipo de trabajo que en China, Corea del Sur y la India se especificó.

La duración del periodo de reacomodamiento de las sociedades no se conoce, solo sus efectos en los precios y las personas deshomogeneizadas.

Mecanismos del pasado resurgián: trabajo familiar; artesanías, las cooperativas, novisimas concepciones para producir, planes de radicación en pueblos y aldeas rurales imprescindibles, redes de construcción de seguridad social, la silenciosa economía colaborativa por fuera de la contactual, que si en los EEUU ya es del orden del 30%, en el resto del Mundo llega al 50% .

Todo será más dependiente de una educación tecnológica.

Es allí donde la UCR puede aportar criterios de solidaridad, la ética de las conductas y el humanismo laico, en sus programas ofrecíbles. En los países avanzados se discute un Pacto Social Multilateral que excluye la posibilidad de invocar a San Cayetano para producir empleo.

Avanzan ideas pragmáticas, democráticas y antipopulistas, sin aguardar al radicalismo.

Pero, por fuera de las coyunturas del 2018 y de las candidaturas y programa del 19, se deberán tener soluciones para lo que es el meollo del estancamiento.

a)- incentivar el crecimiento económico del interior como prioridad principal.

b)- tener políticas demográficas.

c)- modificar el Gran BsAs, ese altar de esperanzas y de las mayores frustraciones y causa directa de desequilibrios que afectan a todo el país.

d)- normalizar la educación.

e)- luchar denodadamente contra la delincuencia con toda la firmeza q permita proteger la sociedad.

f)- lograr un régimen fiscal equitativo que premie el ahorro y la inversión.

g)- jerarquizar la Justicia.

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Lo que no se puede hacer es creer que todo sigue igual y mejor, habida cuenta de los grandes progresos de la humanidad. Ahora alcanzamos la etapa contradictoria y conjetural.

Roberto Rodríguez Vagaría

Paraná