LA PRIMERA DENOMINACIÓN ASUMIDA, SÍMBOLO DE UNIDAD E INDEPENDENCIA.

De acuerdo con el artículo 35 de nuestra constitución “la denominaciones adoptadas sucesivamente desde 1810 hasta el presente, a saber: Provincias Unidas del Río de la Plata; República Argentina., Confederación Argentina, serán en adelante nombres oficiales indistintamente para la designación del gobierno y territorio de las provincias empleándose las palabras “Nación Argentina” en la formación y sanción de las leyes.”

Sin embargo,  otro  nombre fue utilizado en oportunidad de la Declaración de la Independencia, el de “Provincias Unidas en Sud América”, así como en el Manifiesto a  las provincias por el Congreso General Constituyente informando esta emancipación.; y en otros documentos, hasta 1826.

Como queda evidente a través de la misma redacción del artículo 35, hubo distintos criterios a lo largo del tiempo. El llamado virreinato del Río de la Plata, también tuvo dos nombres, puesto que en la documentación se lo denominaba asimismo Virreinato de Buenos Aires. Cuando  en octubre de 1812 , invocando el artículo tercero del Reglamento Provisional del 23 noviembre de 1811,de las «Provincias Unidas del Río de la Plata a nombre de Sr. Fernando VII» se hizo la convocatoria para lo que sería luego la Asamblea del año 1813,  fue dirigida a los «pueblos de las Provincias Unidas del Río de la Plata “.Si bien a primera vista surge  una aparente traducción del nombre de  los Estados Unidos de Norteamérica, -cuyo primer nombre propuesto fue el de “Colonias Unidas..”- hay un aire de anomalía, que  genera  una  advertencia contra la mera traducción del país del norte y despierta la inquietud de que corresponde a un concepto de origen distinto, pues en la historia de ambos países, tanto la  española como la de USA existieron 200 años atrás otras “provincias unidas” rebeldes que dieron lugar una confederación que hoy conocemos como Holanda.

Fue la  rebelión de las 7 provincias de las tierras bajas de Flandes  contra la corona augsburga del emperador Carlos V del Sacro Imperio y   I de España, que devino en una larga guerra civil que conmovió y empobreció al  más grande imperio de la época, desarrollada a lo largo de 80 años (1568/1648), con la única interrupción de una tregua de 12 años. Independientes, establecieron una “República de las siete provincias unidas de Netherlands”, gobernada por un Congreso general (los estados generales) según una estructura confederal con alto grado de autonomía pero unidas en la defensa común y las relaciones exteriores, consolidadas por la paz de Westfalia y el Tratado de Münster, y  que recién en 1815 pasaron  a tomar forma monárquica como  Reino Unido de las Netherlands  o países bajos.  Estas “provincias unidas”, configuraban pues un Estado confederal muy parecido al de la primera constitución norteamericana y a la estructura de la etapa confederal argentina hasta la constitución de 1853, y es probable fuente del primer nombre adoptado en unidad y asertiva independencia para nuestro país.

Por Roberto Antonio Punte.