Por Norberto Padilla *

 

Foro de la Ciudad, Club del Progreso, 28.9.2016.

El 20 de enero de 1977, el nuevo presidente norteamericano, James Earl Carter, un predicador bautista, comenzó su discurso con una cita, muy pertinente, del Profeta Miqueas. Ese mismo año  por primera vez ocupó el puesto de primer ministro de Israel una persona no perteneciente al laborismo sino a un partido religioso, Menahem Begin; en el segundo de los cónclaves de 1978 un hombre, Karol Wojtyla, venido de la  Europa sojuzgada por el comunismo, clamó vibrante: “No tengan miedo, abran las puertas a Cristo”, lo que ayudó a que muchos perdieron el miedo y se alzaron contra un régimen construido y desgastado sobre la mentira. En 1979 multitudes iraníes aclamaron al Ayatollah Jomeini, que instalaría una teocracia. Fuertes corrientes evangélicas en América Latina pusieron signos de interrogación  a la posición predominante del catolicismo, y en Brasil y más aún en Centroamérica, constituyeron bancadas de coalición religiosa y alcanzaron la presidencia, en Guatemala, primero con el dictador  Ríos Montt y ahora, democráticamente, con Jimmy Morales.

En su libro, significativamente titulado «La revancha de Dios», Gilles Kepel, de 1991, [1]sostiene la tesis principal que, a mediados de los setenta, para sorpresa de muchos observadores, se hizo presente en todo el mundo una nueva y más estrecha relación entre religión y vida política, la reaparición de la religión como elemento vertebrador de la vida social cuando parecía irreversible el fenómeno de secularización en especial en Europa.

Con la experiencia de los veinticinco años transcurridos desde el título de Keppel, podemos preguntarnos: Reaparecieron las guerras de religión precisamente en el paso de un milenio a otro? Mi respuesta es negativa, no hay guerras de religión, aunque debemos reconocer elementos religiosos en determinados conflictos. Antes, entre cristianos, en Irlanda, entre musulmanes e hindúes tras la independencia de la India, en el conflicto de los Balcanes en los 90, en particular, Bosnia, donde el ejército serbio masacró en Srebrenica, en 1995, a 8.000 personas de la etnia bosnia musulmana. El atentado de 1995 a la AMIA fue directo no al Estado de Israel sino al corazón de la acción judía argentina y de la Argentina misma, con pérdida de vidas judías y cristianas, como había ocurrido antes cuando el de la embajada. Todavía la Argentina se debe el esclarecimiento de este trágico episodio y los nexos de sus perpetradores con Irán y el Hezbollah. Unos años más tarde, el 11 de septiembre de 2001 Ál Qaeda provocó el horror de las Torres Gemelas, y como en otras ocasiones, sus autores invocaron la fe islámica. Los años posteriores revelaron que la anunciada primavera árabe estaba lejos de serlo, el despotismo fue reemplazado por la anarquía y más opresión. Estados Unidos actuó con torpeza en Irak, varios alentaron la guerra civil en Siria, todo lo cual hizo recrudecer el fundamentalismo terrorista que tomó el nombre de Califato o Estado Islámico. Tomo las palabras del rey don Felipe VI cuando refiriéndose al ISIS lo calificó de “LA FORMA MÁS INSIDIOSA Y CRUEL QUE HOY ADOPTA EL TOTALITARISMO”. [2]El denominado Estado Islámico (ISIS en sus siglas en inglés), nutrido de fanáticos llegados de diversos países a la manera de lo que ocurría con grupos guerrilleros de otro signo en el pasado siglo, golpea inesperada y masivamente como en París, Niza, Bruselas, Londres, Estambul y varios países de Medio Oriente. Otra expresión de barbarie que se disfraza de religiosa es Boko Haram en Nigeria, que se dedica a secuestrar, esclavizar y asesinar en especial a niñas, culpables de ser cristianas o de aspirar sencillamente a una educación, algo literalmente mortal para esta forma de fundamentalismo.

Es el crecimiento de un nuevo totalitarismo, que lucha contra el estado secular y cuya ideología invoca una interpretación religiosa extrema para imponerla a musulmanes shiitas, o sunitas culpables de, por ejemplo, la conservación de las ruinas de Palmira, alawitas, yadzdies y cristianos. Utilizan incluso los modernos medios de comunicación para transmitir “en vivo y en directo” el terror globalizado. La Convención Internacional para la prevención y sanción del delito de Genocidio califica como tal los actos intencionalmente dirigidos a destruir total o parcialmente un grupo nacional étnico, racial o religioso (art. 1) a través de la matanza, lesión grave a la integridad física o mental, sometimiento intencional a condiciones que pueden conducir al aniquilamiento, impedimento de nacimientos o traslados de niños de un grupo a otro (art. 2).  Aparentemente menguado ahora en lo territorial,  jóvenes de distintos países que se identifican con sus consignas, se convierten en bombas humanas. Ellos y otros que matan y se matan en nombre de Dios, cometen una blasfemia hacia quien proclaman los musulmanes, como lo hacemos cristianos y judíos, “Clemente y Misericordioso”, expresión ésta que recuerda el Papa en la Bula de Convocatoria al Jubileo de la Misericordia. [3]Cometeríamos un grave error y una injusticia si adjudicáramos los hechos que nos golpean como responsabilidad de todo un pueblo o de toda una religión. En tal sentido quisiera dar dos ejemplos ilustrativos: al día siguiente de la masacre de las Torrres Gemelas, siguiendo una iniciativa del presidente de la Rúa, creyentes de todas las religiones, entre ellos musulmanes, se reunieron en el Obelisco en oración por la paz y por las víctimas, y días más tarde nos hicimos presentes en la Mezquita de Palermo. Luego del horrible asesinato por odio a la fe cristiana, del P. Jacques Hamel mientras celebraba la misa, comunidades musulmanes allí mismo y en otras ciudades europea se congregaron en una de las siguientes misas dominicales para estar junto a sus hermanos cristianos, signo elocuente de su repudio a la violencia demencial sufrida. Corremos siempre el riesgo de los “ismos” y las “fobias”, hemos padecido y padecemos formas de anticatolicismo o anticristianismo, desde ya que de antisemitismo, pero también de islamofobia. El destacado estudioso Kachik Der Ghassourian, libanés radicado en la Arentina, ha dicho recientemente, en un reportaje para ACDE, “La capacidad reformista y transformativa del Islam es una realidad. Negarla no es solamente ignorancia sino mala intención e “islamofobia”.[4] Encerrarnos en el miedo, la desconfianza y el prejuicio, mezclar prejuicio religioso con xenofobia, alertar que en el futuro Europa será mayoritariamente musulmana, es fuente de nuevos males.

Sin ignorar los problemas, podemos decir que las religiones están en diálogo de una manera como nunca en el pasado, y para usar recientes términos del Papa Francisco, “sin sincretismos ni relativismos” [5], con respeto a sus propias identidades. Las religiones están en diálogo, o mejor dicho, a través de personas e instituciones relevantes de las religiones, y así ocurre en las comunidades concretas donde se convive en paz y respeto, como en nuestro país, en muchos sentidos, también en éste, un ejemplo, multiplicándose en todo el país, grupos e iniciativas parroquiales, de movimientos e instituciones  con el aliento de las autoridades como ocurrió con el Foro Interreligioso reciente en la Legislatura porteña a convocatoria del Ejecutivo local. En tal sentido recuerdo lo que un pastor le dijo una vez a Angel Centeno, Secretario de Culto, “Ustedes han hecho de una oficina burocrática una casa de las religiones”. Hay muchos jóvenes, deseosos de conocer, escuchar y compartir con otros creyentes y comprometerse en el servicio a los más vulnerables de la sociedad.

Voy a hablar ahora del diálogo ecuménico e interreligioso y de hitos recientes, como me pidió en su momento nuestro amigo Guillermo Lascano Quintana, y lo haré fundamentalmente desde una óptica católica, por un lado porque es desde la que es parte de mi propia fe e identidad religiosa, y por otro, porque la estructura institucional de la Iglesia Católica permite adoptar posiciones uniformes en especial a través del Obispo de Roma, lo que no sucede con otras confesiones, judíos, musulmanes, budistas y otras denominaciones cristianas, carentes de una autoridad central.

Distingamos ante todo entre ECUMENISMO y DIÁLOGO INTERRELIGIOSO. El primero, dice el Concilio en el Decreto “Unitatis Redintegratio”, es un movimiento del Espíritu Santo para restablecer la plena unidad de los cristianos “para que el mundo crea”. Exige “cambiar la mirada”, “conversión interior”, oración, diálogo que puede ser bilateral o mutilateral, dar testimonio común en el servicio (derechos humanos, defensa de la vida y la dignidad humana, cuidado de la Creación). [6] El ecumenismo fue impulsado y asumido a partir del Concilio Vaticano II (1962-1965), y uno de sus instrumentos fundamentales es el diálogo, actitud en la que Pablo VI puso a toda la Iglesia. En tal sentido no hay acontecimiento ni texto del Magisterio que no incluya esa dimensión. Es un ecumenismo de diálogos, y muy importantes los teológicos, pero también de los gestos y las actitudes. Nos permite partir desde  todo lo que ya nos une, y sin desconocer diferencias, sentarse a dialogar sobre ellas, como acaba de suceder entre ortodoxos y católicos, o entre anglicanos y católicos que celebrarán en Roma con el Papa Francisco y el Primado Anglicano Justin Welby medio siglo de diálogo y encuentro.

Esta relación ha atravesado dificultades: tras el primer deslumbramiento, atravesamos épocas de invierno pero en ningún momento se dio marcha atrás en ese caminar juntos. Así, la libertad para practicar la fe tras el final de comunismo en Ucrania surgió el enfrentamiento entre ortodoxos y las comunidades de su mismo rito pero unidas a Roma, duramente perseguidas y privadas de existencia durante el comunismo. Con las iglesias de la Reforma, se plantean posiciones divergentes en problemas de moral, con los anglicanos la ordenación femenina al sacerdocio y luego al episcopado. Estos problemas se dan no sólo en la relación ecuménica sino en el interior de las comunidades, por ejemplo las anglicanas del Africa han perdido apoyos económicos provenientes de países ricos por su negativa a aceptar ministros en abierta unión homosexual. Pero el ecumenismo reserva sorpresas: pasados más de 50 años del histórico encuentro de Pablo VI y el Patriarca Atenágoras en Jerusalén, los sucesivos papas se habían encontrado fraternalmente con todos los patriarcas de Oriente, incluso en Jerusalén mismo Francisco y Bartolmé en 2014,[7] pero faltaba el de Moscú, pese a muchos esfuerzos en especial de la Santa Sede. Ecumenismo de aeropuerto, el Papa Francisco y el Patriarca Kirill superaron en el de La Habana décadas de espera y suscribieron una Declaración Común, en realidad creo que fue la primera vez que titulares de esas dos responsabilidades se encontraron en los 555 años desde que se estableció el patriarcado de la Tercera Roma, como reinvindicó ser Moscú tras la caída de Constantinopla en 1492. Sin duda es un hito ecuménico [8], al igual que las visitas papales a Armenia y a Georgia, y en breve, cuando en Lund, Suecia, se inicie la celebración de los 500 años de la Reforma de Lutero, con la presencia y palabra del Papa. El estilo bergogliano es más práctico que dado a lo teológico, con una apertura especial a expresiones evangélico pentecostales  como cuando, siendo arzobispo de Buenos Aires, en un encuentro de la Renovación Carismática pidió “recen por mí” y fieles y pastores evangélicos, extendieran sobre él, puesto de rodillas, sus manos en bendición. Al año siguiente el Luna Park en pleno pidió que Bergoglio, pasada la edad de 75 años, no fuera aún pasado a emérito. La oración fue escuchada pero de un modo imprevisible, el 13 de marzo de 2013.

Los últimos papas han hablado del “ecumenismo de la sangre” [9]: unidos por un mismo bautismo,  los quince coptos (degollados uno a uno mientras pronunciaban el nombre de Cristo), católicos (como el P. Jacques Hamel y los monjes trapenses de Argelia), evangélicos, ortodoxos, dan el testimonio (eso quiere decir la palabra martirio) “hasta la efusión de la sangre”. Por supuesto, las noticias nos traen en estos días el asesinato de sacerdotes mejicanos, no tendríamos que ir muy lejos de aquí para recordar asesinatos como el de los palotinos (40 años atrás), y, mientras celebraba la misa, el del hoy beato obispo salvadoreño Oscar Romero, entre otros, y seguramente quienes apretaron el gatillo eran bautizados en la fe católica.

La actitud de la Iglesia Católica hacia los no cristianos está en otro documento concliar, la Declaracion “Nostra Aetate”. Un lugar especial ocupa la relación con el judaísmo, que le es intrínseco, y así lo expresa el número 4, deplorando asimismo las persecuciones y formas de antisemitismo y rechazando extender a todo el judaísmo las responsabilidades por la muerte de Cristo.  En este medio siglo se ha desandado lo que Jules Isaac llamó “la enseñanza del desprecio” para encontrarnos en los judíos, como dijeron Juan Pablo II y ahora Francisco, a “nuestros hermanos mayores”. Quiero destacar aquí a algunos argentinos clave en este proceso, Jorge Mejía, sacerdote, obispo y cardenal, que estuvo desde el final del Concilio en afianzar esta relación, el cardenal Antonio Quarracino, que instaló el Memorial del Holocausto en la Catedral y pidió a su sucesor, Jorge Bergoglio, ser sepultado allí, Shmuel Haddas, un chaqueño que fue el primer embajador de Israel ante la Santa Sede, tras ser también el primero ante el rey de España, los rabinos Marshall Meyer y León Klenicki, todos ellos en la paz eterna. Jorge Bergoglio potenció y ahora proyecta mundialmente esta experiencia. En 2012, con Bergoglio como Gran Canciller y Víctor Fernández como rector, se otorgó el doctorado honoris causa de la UCA a un rabino, Abraham Skorka, algo impensable una década atrás. El Papa actual tiene la particularidad de una experiencia no tanto intelectual (a diferencia de su predecesor, no conoce el hebreo, por ejemplo) sino de vida, de espiritualidad y amistad con personas como el rabino Abraham Skorka, el doctor recién mencionado, a quien eligió para prologar “El Jesuita” .[10] No sé si en el Vaticano se había servido comida kosher antes de la que estuvo en la mesa en Santa Marta cuando Francisco se reunió con un grupo de personalidades del judaísmo argentino, y es larga la lista de  los que son recibidos allí como amigos. Agreguemos que desde Pablo VI se elaboraron s documentos para ahondar en la comprensión y el trato con el judaísmo, de ellos cito el más reciente, “Los dones y la llamada de Dios son irrevocables”, titulado así por una frase de San Pablo, referida al judaísmo.[11] A su vez, 2000 rabinos, muchos de ellos de la ortodoxia, dieron a conocer “Hacer la voluntad de nuestro Padre en el cielo: hacia una asociación entre judíos y cristianos”,[12] donde se afirma que judíos y cristianos tienen “una misión común, basada en la Alianza, para perfeccionar el mundo bajo la soberanía del Todopoderoso” ya que “ninguno de nosotros puede llevar a cabo la misión de Dios en este mundo por separado”, como parte del mismo plan de Dios. Los rabinos ortodoxos reconocen de esta manera que ambas confesiones deben trabajar juntas sin que esta “asociación” minimice “de ninguna manera las diferencias entre las dos comunidades y las dos religiones”. Los judíos sostienen, asimismo, en su declaración: “Creemos que Dios emplea muchos mensajeros para revelar su verdad”. Francisco y sus dos predecesores estuvieron en la Sinagoga de Roma, y Benedicto XVI en la de Colonia en su país natal. Los tres, con su propio estilo, estuvieron en Auschwitz-Birkenau y en Yad Vashem. “Nosotros recordamos”, [13]en 1999, fue una asunción de la Santa Sede de la tragedia de la Shoa, que a la vez fue objeto de un encuentro interdisciplinario, en el que participé como expositor, con la hospitalidad de la Cancillería Argentina en 2006.

La relación con el Islam no ha sido siempre fácil, pero también tiene continuidad y es irreversible. Recuerdo que en 1985 el rey Hassan II de Marruecos ofreció a Juan Pablo II hablar a los jóvenes de su país en un estadio abierto, y al rey Abdallah de Jordania en 2014 manejando él mismo el móvil que conducía al Papa a las orillas del Jordán. 138 personalidades musulmanas, luego del discurso del Papa Benedicto XVI en Ratisbona,[14] más citado que leído, sobre la necesidad de la concordancia entre la fe y de la razón (fe sin razón se torna en fundamentalismo) dirigieron a los líderes religiosos del mundo una carta bajo el título: “ A Common Word between you and us”, de la que selecciono estas líneas: 

“Musulmanes y cristianos juntos constituyen más de la mitad de la población mundial.

Sin paz y justicia entre estas dos comunidades religiosas, no puede haber paz verdadera

en el mundo. El futuro del mundo depende de la paz entre musulmanes y cristianos. Las bases de esta paz y comprensión ya existen. Forman parte de los principios fundamentales de la fe de unos y otros: el amor al Dios Uno y el amor al prójimo. Estos principios se encuentran una y otra vez en los textos sagrados del Islam y el Cristianismo. La Unicidad de Dios, la necesidad de amarlo y la necesidad de amar al prójimo es por lo tanto el terreno común entre el Islam y el Cristianismo”. [15]Días pasados el Imán de la Universidad Al Azhar de El Cairo firmó el llamamiento de la paz en los 30 años del encuentro de Asís convocado por Juan Pablo II y anunció que se llevará a cabo allí una cumbre interreligiosa.

Concluyendo quisiera decir:

El diálogo implica educar a cada uno en el respeto a la fe del otro, a su dignidad, a su libertad de conciencia y de religión. No puede haber coacción ni estatal ni social respecto a la libertad de cada persona de seguir los dictados de su conciencia, incluso la de permanecer o cambiar su adhesión religiosa, ni de expresar públicamente su fe. Al mismo tiempo, no podemos echar un manto de sospecha sobre las personas porque profesan la fe musulmana y en nombre de una laicidad mal entendida, desconocer su derecho a la identidad y su cultura, ciertamente marcada por lo religioso pero no únicamente, dentro de los límites razonables en una sociedad democrática. Esa responsabilidad de todas las confesiones va desde la predicación, la formación de ministros, la edición de libros y material catequístico, la formación de la juventud, su influencia en la vida de las personas y de las familias. Educar  es transmitir la fe de la que se es depositario y enseñar a cuantos la comparten a vivir en coherencia con ella, y en tal sentido, vuelvo a citar a Der Ghoughassian: “De hecho, la desacreditación más importante de la violencia que se comete en nombre del Islam debe provenir de autoridades morales musulmanas y figuras respetadas para que la deslegitimación de los tergiversadores del Islam sea eficiente y no tenga éxito en el reclutamiento y radicalización de combatientes”. [16]

Quisiera marcar algunos problemas dolorosos y que requieren respuestas tanto las confesiones como la comunidad internacional. Las comunidades cristianas en Medio Oriente tienen el derecho de existir, sin presiones ni coacciones, sin peligro para la vida, el trabajo y la seguridad, y en la actualidad son perseguidas y diezmadas. Cristianos, judíos y musulmanes nos reconocemos hijos de Abraham, nuestro padre en la fe, que dejó su tierra en Ur de Caldea, hoy en Irak, para obedecer el llamado de Dios.[17] Todos ellos tienen derecho en esa tierra de los orígenes comunes, la tierra de los profetas, la tierra de Jesús, a vivir allí en paz y con justicia, sin terrorismo ni muros de separación, reconociendo Israel y Palestina recíprocamente su derecho como nación, dejando en el pasado la hostilidad y que no se prive de la tierra y el agua a nadie. Las tres grandes religiones monoteístas pueden hacer, ya sabemos que costará mucho, que las lanzas se conviertan en arados [18]y que la paz y la justicia se besen.[19]

  • En el DI descubrimos el valor de “las armas pobres”.[20] El Papa Francisco, en las ya citadas palabras en Asís comenzó diciendo: “Nosotros no tenemos armas. Pero creemos en la fuerza mansa y humilde de la oración. En esta jornada, la sed de paz se ha transformado en una invocación a Dios, para que cesen las guerras, el terrorismo y la violencia. La paz que invocamos desde Asís no es una simple protesta contra la guerra, ni siquiera «el resultado de negociaciones, compromisos políticos o acuerdos económicos, sino resultado de la oración» (Juan Pablo II,Discurso, Basílica de Santa María de los Ángeles, 27 octubre 1986:L’Osservatore Romano, ed. semanal en lengua española [2 noviembre 1986, 1]). Buscamos en Dios, fuente de la comunión, el agua clara de la paz, que anhela la humanidad: ella no puede brotar de los desiertos del orgullo y de los intereses particulares, de las tierras áridas del beneficio a cualquier precio y del comercio de las armas”. Lo decía precisamente al conmemorar los treinta años de lo que se ha llamado un hito para las religiones del mundo: la Jornada por la Paz en la ciudad de Asís, convocada por Juan Pablo II, para estar juntos y acompañarse en la oración por la paz. [21]
  • La coherencia entre el mensaje que se proclama y la vida. En el mundo de hoy, decía Pablo VI, se está más necesitado de testigos que de maestros.
  • El diálogo, que se construye en el respeto, la escucha, la consideración del tiempo de los interlocutores, la paciencia, la alegría.
  • El servicio, desinteresado, hacerse misericordioso como el Padre (para usar el lema del Año Jubilar que estableció el Santo Padre). Vuelvo a los términos que se conjugan, tzedek y tzedaka, justicia y caridad, sobre lo que se reunió en Buenos Aires en 2004 el International Liaison Committe entre judíos y católicos. [22]Los creyentes tenemos mucho para decir en común, a partir de la ley escrita por Dios en los corazones y de amarlo a Él y al prójimo.
  • Su sólo enunciado nos revela que en la sociedad contemporánea estas propuestas hasta son “contraculturales”, la religión no es fácil de comprender, es una gran desconocida en nuestras sociedades secularizadas. Los creyentes de las distintas confesiones religiosas proponen un mensaje del que no son propietarios sino enviados, tienen derecho, como todo el resto de la sociedad, a que su voz se escuche en la plaza pública en sociedades pluralistas, sabiendo que hay muchos que tienen solamente una débil vinculación religiosa o ninguna. Todos, creyentes y no creyentes, podemos marcar hitos diarios y permanentes, silenciosos y desconocidos, como constructores de la paz.

 

  • Abogado (UBA), docente y miembro del Consejo Superior de la UCA. Ha sido asesor, subsecretario y Secretario de Culto de la Nación y colaboró con el organismo episcopal para las relaciones ecuménicas e interreligiosas durante cuatro décadas. Fue designado por el Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos como observador en dos oportunidades, y en una por la Comisión de Relaciones Religiosas con el Judaísmo para organizar por la parte católico el ILC en 2004. Es miembro del Consejo de Redacción de la Revista Criterio, miembro del CARI y miembro fundador de CALIR(Consejo Argentino para la Libertad Religiosa) y del Consorcio Latinoamericano de Libretad Religiosa. Ha participado de numerosos congresos y escrito en libros y revistas sobre estos temas y otros de tipo jurídico, histórico y cultural. Es presidente dela Comisión de Cultura del Jockey Club, socio y ex directivo del Club del Progreso, y consejero y ex presidente de la Fundación Navarro Viola. Casado con la Lic. en Teolgía Gloria Williams, son padres de siete hijos y diez nietos.

[1] Keppel, Gilles. La revancha de Dios.  Cristianos, judíos y musulmanes a la reconquista del mundo. Ed. Anaya y Mario Muchnik. Reedición, Alianza Editorial 2005.  

[2]https://noticias.terra.com.ar/mundo/europa/felipe-vi-apoya-a-hollande-para-formar-un-frente-comun-contra-el-terrorismo,f9115af0f5be552a87a6e3f76e6d132bizgoRCRD.html

[3] Papa Francisco. Bula “Misericordia Vultus”, 11.4.2015. nº 23: La misericordia posee un valor que sobrepasa los confines de la Iglesia. Ella nos relaciona con el judaísmo y el Islam, que la consideran uno de los atributos más calificativos de Dios. Israel primero que todo recibió esta revelación, que permanece en la historia como el comienzo de una riqueza inconmensurable de ofrecer a la entera humanidad. Como hemos visto, las páginas del Antiguo Testamento están entretejidas de misericordia porque narran las obras que el Señor ha realizado en favor de su pueblo en los momentos más difíciles de su historia. El Islam, por su parte, entre los nombres que le atribuye al Creador está el de Misericordioso y Clemente. Esta invocación aparece con frecuencia en los labios de los fieles musulmanes, que se sienten acompañados y sostenidos por la misericordia en su cotidiana debilidad. También ellos creen que nadie puede limitar la misericordia divina porque sus puertas están siempre abiertas. http://www.iubilaeummisericordiae.va/content/gdm/es/francesco.html

 

[4] Der Ghassourian, Katchik. El islamismo, un dilema para el mundo. ACDE- EMPRESA, 29.1.2016. http://empresa.org.ar/2016/el-islamismo-un-dilema-para-el-mundo/

 

[5] Papa Francisco. VISITA DEL SANTO PADRE FRANCISCO A ASÍS PARA LA JORNADA MUNDIAL DE ORACIÓN POR LA PAZ «SED DE PAZ. RELIGIONES Y CULTURAS EN DIÁLOGO», 10.9.2016. http://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2016/september/documents/papa-francesco_20160920_assisi-preghiera-pace.html#Discurso

[6] Concilio Vaticano II, Decreto “Unitatis Redintegratio”, http://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_decree_19641121_unitatis-redintegratio_sp.html

[7] Padilla, Norberto. El Papa Francisco en Tierra Santa. Una peregrinación jubilar. En AA.VV. Francisco y la Política Internacional, Jorge Castro, Coord., Editorial Docencia, Buenos Aires, 2014. P. 209.

[8] http://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2016/february/documents/papa-francesco_20160212_dichiarazione-comune-kirill.html  (12.2.2016). Ver también: Padilla, Norberto. Una escala en el caminar de la unidad. CRITERIO, nº 2423, 2016. http://www.revistacriterio.com.ar/bloginst_new/2016/03/01/una-escala-en-el-caminar-de-la-unidad/

 

[9] Juan Pablo II, Encíclica “Ut Unum Sint”, 25.5.1995, nº 1, 82, 83 y 84. http://w2.vatican.va/content/john-paul-ii/es/encyclicals/documents/hf_jp-ii_enc_25051995_ut-unum-sint.html      Guillermo Ortiz SJ: Reflexiones en frontera,  Papa Francisco, que sostiene que “la realidad es superior a la idea”, afirma que la sangre de los mártires de una y otra tradición nos une fuertemente. Porque antes de matarlos no les preguntaron si eran evangélicos, ortodoxos, luteranos, católicos, apostólicos. Los mataron por ser cristianos. “Los mártires y los santos de todas las tradiciones eclesiales ya son uno en Cristo…” (Mayo de 2015, video mensaje al Encuentro de diálogo y oración en Phoenix, Estados Unidos). http://es.radiovaticana.va/news/2016/06/24/la_unidad_es_un_hecho_en_el_%E2%80%9Cecumenismo_de_la_sangre%E2%80%9D,_papa/1239663

[10] Mejía, Card. Jorge M. Cincuenta años de relaciones positivas con el judaísmo; Skorka, Abraham, Judíos y católicos a cincuenta años del Concilio Vaticano II; Padilla, Norberto, Rostros, gestos y palabras de un reencuentro. AAVV:  El Concilio Vaticano II y los judíos. Ariel Stofenmacher y Abraham Skorka, Edición y Compilación. Ed. Seminario Rabínico Latinoamericano, Buenos Aires, 2015/ 5776.  

[11]COMISIÓN PARA LAS RELACIONES RELIGIOSAS CON EL JUDAÍSMO. «LOS DONES Y LA LLAMADA DE DIOS SON IRREVOCABLES» (Rm11:29) UNA REFLEXIÓN SOBRE CUESTIONES TEOLÓGICAS EN TORNO A LAS RELACIONES ENTRE CATÓLICOS Y JUDÍOS EN EL 50° ANIVERSARIO DE «NOSTRA AETATE» (N°.4) 10.12.2015. http://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/chrstuni/relations-jews-docs/rc_pc_chrstuni_doc_20151210_ebraismo-nostra-aetate_sp.html

 

[12] Para hacer la voluntad de nuestro Padre en el Cielo: hacia una asociación entre judíos y cristianos, | 01.01.2016, Declaración de Rabinos Ortodoxos sobre el Cristianismo, 3 de diciembre de 2015. ICJC. http://www.jcrelations.net/Para_hacer_la_voluntad_de_nuestro_Padre_en_el_Cielo__hacia_una_asociaci__n_entre.5217.0.html?L=5

[13] Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, Comisión para las Relaciones Religiosas con el Judaísmo: “Nosotros recordamos. Una reflexión sobre la Shoá”. 16.3.1998. http://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/chrstuni/documents/rc_pc_chrstuni_doc_16031998_shoah_sp.html

[14] Benedicto XVI. Discurso en la Universidad de Ratisbona, 12.9.2006. https://w2.vatican.va/content/benedict-xvi/es/speeches/2006/september/documents/hf_ben-xvi_spe_20060912_university-regensburg.html

[15] “A common word between us and you. Ed. The Royal Aal Al Bayt Institute for Islamic Thought, 2009, Jordan. file:///C:/Users/norberto/Downloads/CW-Booklet-Final-v6_8-1-09.pdf

[16] Nos remitimos en cuanto al derecho humano fundamental de libertad religiosa y de conciencia a las declaraciones y convenciones internacionales que en la Argentina tienen jerarquía constitucional (art. 75, inc.22). La Asamblea General de la ONU el 25.11.1981 aprobó la Declaración sobre la eliminación de toda forma de discriminación fundadas en la religión o las convicciones, http://www.ohchr.org/SP/ProfessionalInterest/Pages/ReligionOrBelief.aspx  El Concilio Vaticano II dedicó a la libertad religiosa la Declaración “Dignitatis Humanae”, 7.12.1965. http://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_decl_19651207_dignitatis-humanae_sp.html

[17] Génesis, 12; 1.

[18] Isaias, 2; 2-5.

[19] Salmo 85, 10.

[20] Padilla, Norberto. La fuerza de las armas pobres, en el Simposio “¿Qué paz es posible?”, 14.9.2011. Instituto Superior de Estudios Religiosos. https://iser1968.wordpress.com/reuniones/

 

[21] La Comunidad de San Egidio siguió durante estos treinta años la convocatoria de estos encuentros llamados “de hombres y religiones” (en dos de las cuales participé). Benedicto XVI en la Jornada de Oración, Diálogo y Reflexión por la Paz en 2011, invitó a personalidades no creyentes, entre ellas la escritora y psicoanalista franco-búlgara Julia Kristeva. Era coherente con su iniciativa del Atrio de los Gentiles, que reuniría a creyentes y no creyentes, que en 2014 tuvo una relevante presencia en la Argentina en torno a la figura de Jorge Luis Borges. Marco Gallo, de la Comunidad de San Egidio, reunió en un volumen “El Espíritu de Asis (1986-2007). Aporte de las religiones al diálogo y la paz en el mundo”, con prólogo del entonces Card. Jorge M. Bergoglio. Me referí en un capítulo de los aportes argentinos a “Asís entre nosotros” (Ed. Guadalupe, 2008).

[22] 18ª. Reunión del Comité Internacional de enlace entre católicos y judíos. Declaración conjunta, Buenos Aires, 5 al 8 de julio de 2004.  http://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/chrstuni/relations-jews-docs/rc_pc_chrstuni_doc_20040708_declaration-buenos-aires_sp.html